SOMOS PROTAGONISTAS: LUCÍA ANGULO

Lucía es estudiante de último semestre de Comunicación Audiovisual y Multimedios. Nació y creció en Cartagena y estudia en Bogotá. Le gustaría poder llegar a ser guionista, directora y desarrollar un estilo de cine con una identidad costeña, algo que considera hace falta en el cine colombiano. Conoce aquí su historia.

 

Durante su paso por la universidad ha logrado obtener varios reconocimientos. Mi condena (2017), el primer cortometraje que escribió y dirigió quedó como tercer finalista de Colombia en el festival FACIUNI y después fue adquirido por Shorts TV. El documental El boro (2018) en el que fue editora quedó seleccionado en la muestra De Indias en el FICCI 59. El videoclip Desaparecer (2019) en el cual fue asistente de dirección y editora, ganó mejor videoclip en los premios Corte Final de la Universidad Católica de Pereira.

¿Sientes que el proceso de producción de una obra universitaria hace que estas tengan un menor recorrido comercial comparado, por ejemplo, con el proceso de producción profesional? ¿por qué?

L: Sí, creo que la producción de una obra universitaria tiene menor recorrido comercial principalmente porque es una experimentación y un proceso de formación por parte de los estudiantes. Al ser un trabajo universitario se están empezando a explorar maneras de contar historias y puede que no se logren todos los objetivos propuestos. Además de esto, muchos estudiantes no tienen la iniciativa de comercializar productos universitarios.

¿Cómo ha sido el proceso de distribución de tu obra? ¿crees que hay espacios suficientes para la exhibición de trabajos universitarios?

L: Cada vez conozco más espacios de distribución para trabajos universitarios. Creo que se ha hecho un buen trabajo promoviendo nuevos espacios para estos. Me alegra sobre todo con mi corto poder tener la garantía de que no solo tuve muchos aprendizajes durante su producción, sino también resultados al haber sido seleccionado en ESTUCINE. Eso me anima a seguir intentando en otras convocatorias.

¿Crees que tuviste un proceso creativo libre o sientes que el proceso de creación se ve condicionado por los procesos de cada escuela?

L: En el caso de Salao tengo que agradecer mucho a mi profesor Iván Sierra porque no solo siento que me dio libertad para poder hacer todo lo que quería, sino también me aconsejó para poder desarrollar mejor una visión de lo que quería mostrar. Por ejemplo, algo que pensaba que no iba a poder hacer era viajar a Cartagena a grabar y dirigir actores naturales, pero al proponerlo, recibí mucho apoyo por parte de él. También es alentador, al tratarse de un proceso de formación, recibir comentarios y retroalimentación positiva. Eso me hizo creer que lo que quiero contar tiene potencial, algo que me ayudó a superar muchos miedos al momento de realizar el corto.

¿Opinas que los requerimientos de la escuela en la que estudias obstaculizaron el proceso de creación de la obra, o por el contrario contribuyeron?

L: En este caso no me solicitaron ningún requerimiento que fuera contrario a mi propuesta.

A la hora de hacer una ruta de festivales para este trabajo, ¿priorizas muestras que se acerquen a públicos no convencionales (por ejemplo festivales pequeños de región) o prefieres iniciar una ruta con festivales de un recorrido más extenso? ¿por qué?

L: Un aprendizaje que me llevo de este proceso es buscar festivales que se adecúen a cada cortometraje, ya que con Salao no tuvimos en cuenta pequeños festivales regionales. Creo que Salao es un producto que funciona muy bien en festivales regionales porque es una historia cotidiana con una identidad cartagenera y sería bueno mostrar el producto en donde se grabó. Me emociona que el tema de ESTUCINE sea Promoción, distribución y exhibición porque es algo de lo que conozco poco y me gustaría aprender más.

¿Crees que el espacio de muestra para trabajos estudiantiles de Estucine construye nuevos caminos para la exhibición de los trabajos universitarios?

L: Si, me alegra poder ser parte de espacios como Estucine por varios motivos. Primero, es un reconocimiento poder lograr que más personas vean mi corto, me da confianza en sentir que puedo seguir contando historias que lleguen a un público, no importa qué tan grande o pequeño sea. Segundo, me entusiasma poder conocer otros estudiantes y sus trabajos. Poder apreciar otros estilos cinematográficos de personas, que al igual que yo, queremos hacer cine. Por último, conocer a profesionales en la industria y recibir retroalimentación y conocimientos nuevos.

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